Etiqueta y nota son lo que hace que la conversación siga teniendo sentido mañana. Sin ellas, quien tome la atención después — incluido tú — empieza de cero.

Etiquetas



- Filtran la fila — encontrar todas las conversaciones de un tema.
- Alimentan el Kanban — cada etiqueta se vuelve una columna del tablero.
- Se convierten en informe — el administrador mide por ellas.
Etiqueta al momento, no al final del díaPresupuesto enviado aplicado en el momento del envío permite encontrarlos todos mañana temprano. Aplicado al final del día, la mitad queda sin marca — y la única forma de recuperarlos es abrir conversación por conversación.
Las etiquetas son de la cuenta: tú las aplicas y quitas, pero quien las crea y nombra es el administrador. Si falta una etiqueta para tu trabajo, pídela — inventarle un uso torcido a una etiqueta existente arruina el informe de todos.
Notas internas


Escribe lo que no está en la conversaciónEl cliente pidió presupuesto ya está a la vista. El cliente es hermano del dueño de la tienda socia, siempre pide 10% de descuento es lo que marca la diferencia — y lo que nadie descubre releyendo el historial.
Transferir


Nunca transfieras sin notaAl cliente no se le avisa de la transferencia — para él, la conversación sigue siendo la misma. Si el siguiente agente no sabe qué se hizo, pregunta todo de nuevo, y el cliente concluye que en la empresa nadie se habla.
- Aplica la etiqueta que describe el estado de la conversación.
- Escribe una nota con lo que la siguiente persona necesita saber.
- Solo entonces transfiere al agente o sector correcto.
- Comprueba en la lista que la conversación salió de tu fila.